top of page

Blog

Inspírate con nuestros posts de arte, moda y motivación


ree

Por Gustavo A. Ricart, cineasta

@gabo.ricart


Santo Domingo. En la reciente edición de la XXX Bienal de Artes Visuales en el Museo de Arte Moderno, se ha desatado una ola de opiniones críticas, generando un intenso debate sobre la calidad y la originalidad de las obras galardonadas. Esta controversia no es ajena en la historia de las bienales dominicanas, que han sido escenario de una lucha constante por definir los parámetros de la excelencia artística y la representación auténtica de la identidad cultural del país.


Honestamente y sin ánimos de ofender, en esta bienal han otorgado premios (y digo otorgado porque en palabras del Sr. Ignacio Nova, los premios aquí no se ganan, se dan), a un número de obras horribles, simplonas, de poco valor conceptual y nada original. Es como si los artistas ganadores hubiesen intentado conceptualizar sobre lo primero que les llegó a la mente sin depurar sus ideas.


Las palabras del Sr. Ignacio Nova, destacando la naturaleza del proceso de selección de premios, subrayan una preocupación persistente sobre la transparencia y el rigor en la elección de las obras destacadas.


En cuanto al galardonado principal, Julio Valdez, y su obra "Retratos de Pandémicos", es esencial considerar el contexto cultural y emocional que rodea su creación. Si bien algunos críticos argumentan que la obra se basa en una nostalgia evidente, otros defienden su capacidad de capturar la conmoción colectiva y el duelo experimentado durante los tiempos turbulentos de la pandemia. Sin embargo, las preocupaciones sobre la longevidad de la obra y la durabilidad de las mascarillas utilizadas como soporte, plantean una cuestión legítima sobre la preservación y el valor a largo plazo de la pieza elegida. Es un dibujo políptico que utiliza como soporte, mascarillas para figurar retratos de personajes relevantes (Vitico y otros como Jenny Polanco) fallecidos en la cuarentena; en mi opinión es solo un premio otorgado a la nostalgia de perder amigos que fueron o podrían ser gloria nacional. Cosa que me parece muy obvia y simplona de concepto.


ree

El resto de los premios son peores… Obras e instalaciones que no representan la dominicanidad en ningún aspecto. Unas que parecen guindaleras o chucherías que se compraron en el barrio chino. No es marca país cuando hay otras piezas que se lo merecen todo como “las bolitas” de Lloraine Franco, una escultura en cerámica e hilo, obra que se identifica con el lado infantil de la feminidad criolla y caribeña de las niñas con “moño malo” que son peinadas con esas esferas plásticas de colores y goma que compran las madres al inicio del año escolar.


Obras selectas e interesantes de ver fueron dejadas de lado a pesar de dejar un mensaje relevante, como la del escaparate en forma de cruz lleno de botellas de agua divinamente iluminadas, que promueve la importancia de ese líquido vital translúcido y necesario, que evoca una reflexión profunda sobre la espiritualidad y la importancia del agua en la vida cotidiana. Esto ha provocado una reflexión crítica sobre los criterios de selección y plantea cuestiones cruciales sobre la diversidad de perspectivas y la representación auténtica de la dominicanidad en el panorama artístico contemporáneo.


En la historia reciente de las bienales dominicanas ha habido ejemplos sobresalientes de obras que han redefinido los límites del arte contemporáneo dominicano y han desafiado las convenciones establecidas, como Tony Capellán y “la obra que se tragó el Mar Caribe” (2012). Ruahidy Lombert expresó que Tony demostró una persistencia artística notable, comprometida con la representación fiel de los eventos de su nación, y a través de su expresión creativa logró proyectar la identidad cultural de su país en diversas exposiciones en América y Europa. Según Lombert, el legado dejado por Tony es invaluable y requiere ser preservado y continuado como una parte fundamental de nuestro patrimonio artístico y cultural.


En última instancia, la polémica desatada en torno a la XXX Bienal de Artes Visuales en el Museo de Arte Moderno refleja la complejidad y la vitalidad del panorama artístico contemporáneo de la República Dominicana. Si bien las críticas y el descontento pueden surgir en cualquier evento de esta naturaleza, es importante recordar que la diversidad de perspectivas y la libertad de expresión son elementos esenciales para fomentar un diálogo enriquecedor y una evolución continua en el mundo del arte.


A medida que los debates sobre la autenticidad, la representatividad y la calidad del arte dominicano persisten, es fundamental que tanto los artistas como los críticos y los responsables de las instituciones culturales continúen trabajando en estrecha colaboración para fomentar un ambiente propicio para la creatividad y la excelencia artística.


El legado dejado por artistas como Tony y las discusiones suscitadas por bienales anteriores, sirven como recordatorios valiosos de la importancia de mantener un diálogo abierto y constructivo en torno al arte y su papel en la sociedad dominicana. A través de la reflexión crítica y el compromiso con la excelencia artística, se espera que el arte dominicano continúe floreciendo y dejando una marca indeleble en el panorama artístico global.




Cortesía de Orlando Jerez

ree

Monseñor Nouel.- En el corazón de la República Dominicana, la vibrante ciudad de Bonao se convierte en el epicentro de una propuesta innovadora que fusiona moda, cultura y gastronomía para celebrar la riqueza de esta tierra.


Se trata de la primera edición de Bonao Fashion Experience, a celebrarse el sábado 4 de noviembre en Guacamayos Hotel. Una iniciativa de Aurelio Ferrer, director creativo y el publicista Gean Abraham, quienes buscan destacar la autenticidad y la diversidad de Bonao, inspirando a los asistentes a explorar y apreciar sus encantos.


La experiencia multisensorial promete capturar la esencia de esta ciudad única con desfiles de moda que incorporan elementos tradicionales y contemporáneos, exposiciones de artesanía en homenaje a artistas locales y una propuesta culinaria para resaltar los ingredientes autóctonos.


“En este evento, que celebraremos anualmente, nos comprometemos a proyectar el enorme potencial y talento que poseemos las personas de la provincia Monseñor Noel, con el firme propósito de seguir mostrando al mundo que somos una región multifacética que, por medio de la exposición del arte, el diseño y la moda, continuamos creciendo como una plataforma constante que florece día a día”, sostiene Aurelio Ferrer.
ree

“Bonao Fashion Experience incluye la presentación de orquestas de merengue típico, grupo carnavalesco, creación de obras en barro, interacción con guacamayos y caballos, entre otros atractivos que convertirán a Bonao en epicentro de creatividad y tradición”, explica Gean Abraham.


Esta celebración de la moda, cultura y gastronomía de Bonao no solo honra el pasado, sino que también mira hacia el futuro, fomentando la colaboración entre emprendedores y empresas y la innovación. Dentro de la experiencia se ha creado un espacio para marcas con perfil comercial de reciente integración al sector PYME. En este pabellón se reunirán los proyectos que buscan una plataforma que impulse su fortalecimiento y crecimiento en la industria naranja.

Por gustavo A. Ricart, Cineasta

@gabo.ricart

ree

En el esplendor del escenario de la Sala Ravelo en el Teatro Nacional, se despliega "La Breve y Maravillosa Vida de Oscar Wao" presentada por el Repertorio Español, en una adaptación del director de teatro dominico-estadounidense Marco Antonio Rodríguez. Esta obra, inspirada en la novela homónima de 2007, bajo la dirección artistica de Rafael Sánchez, es una joya literaria forjada por la pluma de Junot Díaz, laureado con el premio Pulitzer de Literatura en 2008.


En esta historia sobre una familia dominicana arraigada en Nueva Jersey, Reynaldo Romero encarna el papel principal de Oscar, un joven migrante que se sumerge en la compleja telaraña de identidad y amor. Para el joven actor, el personaje de Oscar se convierte en un vínculo emocional con su propia experiencia de migración. Dentro de la trama, Oscar es retratado como un "ingenuo nerd" que desafía la autoridad de su imponente madre dominicana mientras navega el primer semestre en la Universidad. La sombra inquietante del "fukú", una maldición que ha perseguido a su familia a lo largo de generaciones desde su Santo Domingo natal, persigue incansablemente a Oscar, quien se embarca en una búsqueda desesperada por el elusivosentimiento del amor.


En el centro de "La Breve y Maravillosa Vida de Oscar Wao" yace la exploración de la resistencia humana y la disposición de arriesgar todo en pos del amor, un tema elogiado por el Repertorio Español en su resumen de la historia. El crítico hondureño José Solís elogió el trabajo la actuación conmovedora de Maite Bonilla en el papel de la madre dominante deOscar.

Esta tragicomedia impregnada de risas y lágrimas, introduce al público en un remolino de emociones. El elenco se entrelaza en un ballet de expresiones orgánicas, proyectando la conmovedora angustia y la efímera felicidad de los personajes. Las referencias culturales se tejen hábilmente en la narrativa, desdelos ecos del cómic hasta los susurros de la literatura universal y otras artes contemporáneas, cada hilo tejido con maestría para enriquecer la trama y el tejido de la historia.


En el trasfondo de las risas y las lágrimas, la obra desvela una historia universal de búsqueda y anhelo de la infidelidad, la lucha por la felicidad y el viaje hacia el autodescubrimiento. El fukú, esa sombra inquietante que persigue a la familia del protagonista, se convierte en un eco poderoso de la lucha contra la adversidad y la opresión. El racismo, una presencia tangible en un país de negros y mulatos, se convierte en un lienzo en el que se proyectan las luchas y esperanzas de los personajes.


Oscar, el héroe trágico de esta odisea teatral, se desvanece en un suspiro, su vida eclipsada por un beso efímero. Su búsqueda desesperada de identidad y amor resuena en el corazón de cada espectador, una melodía de anhelo y tragedia que trasciende las barreras del tiempo y el espacio. La obra desentraña la verdad universal de que la verdadera redención yace en el despertar personal, una epifanía que destella en la oscuridad de la incertidumbre y la soledad. Y sin embargo, entre los brillos del escenario, surgen discordancias que perturban la ilusión.


El vestuario y la caracterización de los personajes de Leni Méndez, así como la ambientación y utilería (por Melanie May), tropiezan con la precisión histórica de los doce años de Balaguer, creando grietas en la experiencia visual. Es un recordatorio conmovedor de la importancia de la cohesión en la representación teatral, un recordatorio de que cada detalle cuenta en la construcción de la ilusión.


En la sinfonía de luces y sombras, "La Breve y Maravillosa Vida de Oscar Wao" se erige como un monumento a la humanidad en su constante lucha por la redención y el autodescubrimiento. Un testimonio conmovedor de la capacidad del arte para desentrañar los misterios del alma humana y tejerlos en un tapiz de emociones crudas y profundas. La obra permanece como un tributo a la búsqueda eterna de la identidad y la redención en un mundo inconstante y a menudo hostil.

Inclusión
Piru Sáez
Mundo Andr´øino
Sculy Mejía
Lenguaje Corporal
Cool News
New Books
Actuar desde la intuicion
Adriana Torrón
A tu manera
bottom of page