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El nuevo ritmo de mi vida

Escrito por Marjorie García


En estos últimos meses, con la pandemia que todavía nos afecta y durante mi embarazo que ya finalizó, tuve muchos aprendizajes que considero lecciones de vida que marcaron un antes y un después. Nuestras rutinas tuvieron un cambio drástico, y en mi caso, fue lo que yo diría un “triple play”: pandemia, matrimonio y embarazo. De todas las enseñanzas en medio de estos procesos, la que más me marcó y cambió todo mi enfoque la defino en las siguientes dos frases: “cada cosa tiene su momento” y “las cosas se hacen tan bien como puedas hacerlas” (esta última la tomé de una lección con una gran coach de vida; su frase describía cada día que estaba viviendo).

Te confieso que a veces me desesperé como todo ser humano, sin embargo, la mayor parte del tiempo estuve enérgica y muy activa. Logré mantener mi equilibrio y no dejé que estos acontecimientos agobiaran mi vida ni perturbaran mi tranquilidad. Para lograr tal armonía, a continuación, quiero compartirte unos tips que me resultaron de gran ayuda y que me permitieron crear mejores hábitos y mantener el ritmo en mi vida:


Vive en gratitud. Agradecer por todo, sobretodo por la salud, es una de las mayores virtudes que permite estar en paz y alegría. Ser agradecidos nos ayuda a apreciar cada instante de la vida y disfrutarla un día a la vez, que es justamente una enseñanza esencial de esta nueva realidad. Una cosa a la vez, o lo que también es sinónimo de “cada cosa tiene su momento”. Si te organizas y le dedicas cada tiempo a la actividad que corresponde, verás cómo tu día será productivo y al finalizar habrás completado tus tareas (o al menos las más esenciales) y le habrás dedicado tiempo a varios ámbitos de tu vida.


Mantente siempre positivo. Estamos saturados de noticias negativas en los medios, especialmente con este tema del COVID-19. Por eso más que nunca es necesario que te mantengas activo y positivo; busca nutrirte de información que te ayude a crecer, y que te mantenga pensando positivamente. No se trata de obviar la realidad, más bien es no dejar que ésta te agobie ni arrope toda tu mente.

Experimenta nuevos hábitoss. Durante mi embarazo, al ser un caso de alto riesgo, estuve trabajando desde mi hogar. Hubo momentos en que pensé que me volvería loca, pero opté por cambiar de mentalidad y agregarle emoción a cada nueva tarea que me tocaba dentro de mi nueva vida de casada, trabajando desde casa y sin poder salir por la pandemia. Disfruté de cocinar, organizar y reubicar mis cosas. También, incorporé nuevas actividades como la participación en un mastermind y un reto de 10 días de bienestar en WhatsApp. Cuando incorporas cosas nuevas a tu vida le das más frescura, te oxigenas y aunque te toque estar cada día en el mismo lugar, cada día es distinto y no te aburres ni te abrumas para nada.


No pierdas la calma. Especialmente, con las personas cuando están fuera de sí. Me ha resultado mucho mantener mi ecuanimidad en todo momento y, cuando estoy a punto de perderla, hacer silencio y concentrarme en no perder mi centro. Una discusión acalorada al final no te aportará nada y te restará bastante. No perder la calma es ganar una discusión y la batalla contra el descontrol.


Las cosas se hacen tan bien como puedas hacerlas. A veces nos presionamos demasiado en que las cosas salgan perfectas y en cumplir con todas las obligaciones. Incluso, nos exigimos más que nuestro entorno. Al final, esto nos genera una ansiedad y estrés que se visualiza en síntomas como cansancio, fatiga, dolor de cabeza, etc. He aprendido que lo importante es comenzar a hacer lo que puedas y hacerlo bien en la medida de lo posible. Si no salió excelente a la primera, no pasa nada, lo primordial es dar el primer paso y hacerlo, ya que sobre la marcha puedes ir perfeccionando. Esto aplica para todo, incluyendo tus proyectos, de lo cual te comento en el siguiente y último tip.

Enfócate en tus metas y proyectos. Esta nueva normalidad nos ha llevado a cambiar nuestro modo convencional de vivir. Sin embargo, no por eso debes dar por perdidas tus metas ni renunciar a tus proyectos. Relacionado con el tip anterior, lo importante es que des el primer paso. Reinvéntate de ser necesario y realiza los cambios que se requieran, pero conserva el enfoque en tus metas. A mi me permitió descubrir cualidades y un accionar distinto en mí que no conocía. Me permitió descubrir nuevas facetas y cambiar el chip en algunos ámbitos donde tenía paradigmas convencionales y un poco anticuados.


Gracias a estos tips puedo decirte que además de crecer pude cambiar varias cosas en mí y convertirme en una mejor versión de mí misma. Todavía continúo trabajando y reinventándome ya que aún quedan varios puntos por moldear. Pero los cambios que he logrado me han permitido tener una vida más armoniosa, feliz y con un ritmo distinto. Espero que a ti que me lees te sirvan también para crecer y sacar provecho a la realidad global que nos envuelve y a tus circunstancias actuales personales.


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