top of page

Blog

Inspírate con nuestros posts de arte, moda y motivación


ree

En un emocionante hito para la escena fotográfica dominicana, los fotógrafos Fernando Santos y Víctor Nicolás han inaugurado su nuevo estudio de fotografía y video, ubicado en la Plaza Bolera del sector Piantini en Santo Domingo.


Después de una exitosa carrera de 15 años en los ámbitos de la moda, publicidad,

retratos, celebridades e interiorismo, Santos y Nicolás han consolidado su visión en el "Estudio Fernando & Víctor". La inauguración, celebrada el pasado lunes 13 de mayo de 2024, fue un evento significativo, marcado por la presencia de familiares, amigos cercanos, clientes y personalidades de los medios y las redes que han apoyado su trayectoria desde sus comienzos en el 2009.


El evento, adornado con el exquisito mobiliario de Divano, ofreció a los invitados una experiencia gastronómica excepcional a cargo de Ambrosía Catering, acompañada por bebidas de primera calidad, desde el refinado JP Chenet Rosé hasta la refrescante cerveza Blue Moon y el distintivo tequila Luna Azul, sin olvidar el bourbon honey de Evan Williams y la clásica cerveza Coors Original.


El "Estudio Fernando & Víctor" se destaca por sus tres sets versátiles para producciones fotográficas y videos simultáneos, incluyendo un ciclorama de 18 pies, papel y un set temático. Con un diseño arquitectónico e interiorismo que prioriza la luz, el minimalismo y la funcionalidad, el estudio ofrece un ambiente propicio para la creatividad y la excelencia profesional.


Además de sus servicios de estudio, Fernando y Víctor presentan una gama de planes

fotográficos personalizados, incluyendo sus innovadoras experiencias fotográficas de

editorial de moda y pre natal, donde los clientes solo tienen que llegar al set para que el

equipo del estudio se encargue de todos los detalles de producción.



El "Estudio Fernando & Víctor" también está disponible para alquiler, con opciones de medio día o día completo, para sesiones de fotografía y video. Para más información y reservas, pueden contactarlos a través de:


Teléfono / WhatsApp: (849) 650-9640

Uniendo innovación, creatividad y compromiso, el "Estudio Fernando & Víctor" promete ser un referente en la industria fotográfica dominicana y más allá.

Escrito por Robert R. Jiménez

Editado por Natali Hurtado.

ree

La acción no siempre puede traer la felicidad; pero no hay felicidad sin acción; con esta frase del político y escritor británico Benjamín Disraeli (1804-1881) (que más adelante explicaré) quiero iniciar esta reseña.


La noche del pasado jueves 2 de mayo me di cita en Chao Teatro y viví una experiencia diferente en mi calidad de espectador, ya que solo había asistido a conciertos en dicho lugar (aunque tengo la seguridad de que el teatro no se limita a un lugar especial) pero nunca había tenido el interés de ver un obra teatral allí.


Sin expectativas, me dispuse a disfrutar de la noche donde tres obras serían presentadas. El primero en salir al escenario fue Mario Arturo Hernández con un monólogo muy divertido donde interpretó a un ingeniero, que con su humor deleitó a los presentes, dando a conocer su relación con su "madre tóxica" o "sobreprotectora". Hernández sorprendió con su dominio y complicidad con el público, al igual que con sus diferentes interpretaciones que complementaban la historia y que me mantuvieron a la expectativa de lo que iba a pasar.


Admiré su presentación porque entiendo que para un actor que está sólo en el escenario, es todo un reto hacer que el espectador se mantenga enganchado a la historia.


Resaltó que esta primera parte de la obra tenia una delicada y sencilla escenografía que hacía del teatro un espacio acogedor y tierno, suscitando a su vez un romanticismo que emergía con la iluminación... por momentos olvidé que estaba en Chao Teatro, y por más de una ocasión me sentí más bien en una sala de teatro convencional.


Al momento de iniciar el segundo acto donde María de Jesús Vargas y Brian D’Elena compartían el escenario, la obra dio un cambio radical de lo que había visto en el primer acto. De una oficina pasamos a una sala de espera en un centro de salud, donde estos dos personajes también se hicieron cómplices con el publico presente. La trama de esta escena se desarrolló con diálogos donde los personajes se hacían reclamos, y como diríamos en buen dominicano: se tiraban los trapitos al sol. Viéndolos y sin parar de reír, analizaba los momentos en que la desesperación invade a los miembros de una misma familia. Momentos en que nos volvemos empáticos, y podíamos sentir el mismo dolor o alegría que los que nos rodean. Pensé en la alegría mezclada con dolor al ver a los personajes cuando se gritaban y luego se hablaban con cariño en medio de un parto, creando un momento mágico, doloroso y amoroso al mismo tiempo.


El momento quizás más esperado por muchos y final de la noche, era la salida de la gran Adalgisa Pantaleón (sin quitar el mérito a los demás actores). Este tercer y último acto donde vimos a una anciana en un hogar para envejecientes, nos contó la cruda realidad que viven mucho ancianos. Y es aquí en donde hago un alto y centro la frase del inicio; sin dejar de ser una obra teatral de comedia, todo cambió en la atmósfera en esta última parte de la velada. Entró Adalgisa como anciana, acompañada por una monja, Victoria Comas... Ambas presentaron una historia centrada en el abandono de los hijos. Esta señora nos contó su vida de casada, de madre, y a la vez de madre abandonada, donde puedo asegurar que varias lágrimas rodaron por las mejillas de los presentes.


Creo que lo que vimos en este tercer acto de la obra es una las más grandes funciones del arte: tocar esa sensibilidad en nosotros los seres humanos para hacer conciencia de cosas que quizás no le damos importancia. Esta obra teatral cumple eso, aporta a la sociedad un mensaje de cambio. Y tomando este mensaje, válido tanto para madres como para padres, recordamos que es muy triste ver cómo muchos envejecientes están olvidados por sus hijos y luego mueren en centros para ancianos o solos en sus casas. Esta obra concientiza sobre el valor que los ancianos tienen en la familia y habla de que su esfuerzo, su dolor y sus alegrías deben ser valoradas.


En el melancólico y gracioso final los personajes de los actos uno, dos y tres, se unieron en la interpretación de una hermosa canción que dio un cierre mágico, complementado con la presentación de fotos de los actores y el equipo técnico junto a sus madres.


Felicitaciones a Frank Ceara por esta gran historia y por regalar al público ese gran talento que Dios ha puesto en sus manos, demostrando junto a todo el equipo, la calidad de nuestros artistas y el teatro dominicano.


Como resumen general puedo decir que es una obra que recomendaría a cualquiera. Lo único que no me gustó fue que entre acto y acto no se cerró el telón. Opino que esto pudo quitar un poco de expectativas a lo próximo que venía. No sé si fue decisión de la producción o algún error técnico, pero es solo una opinión muy personal.


Y concluyo esta reseña con mi frase favorita, ¡el arte no se toca, te toca!

¡Que viva el teatro dominicano!


Ficha técnica:

Guion y producción general: Frank Ceara y Música por un Tubo

Dirección teatral: Brian D’Elena

Actuación: Mario Arturo Hernández, María de Jesús Vargas, Brian D’Elena, Victoria Comas, Adalgisa Pantaleón.


Updated: Apr 29, 2024

Por Gustavo A. Ricart, Cineasta y Crítico de Arte. Editado por Alejandra de la Rosa y Natali Hurtado.


ree

“La cultura es el conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época, grupo social, etc.” - Manuel Castells, en su libro “La era de la información”.


La semana pasada, tuve la oportunidad de asistir al lanzamiento del movimiento “La Gran Unión Cultural” del PRM, un grupo de artistas, intelectuales, académicos y gestores que apoyan la reelección del presidente Abinader… No pude evitar “sobrepensar” algunas cosas.


El papel de la cultura en nuestra sociedad es fundamental, como señala Santillán (2008), “es vivir, en comunidad, con un propósito.” Ferreira (2018) nos ofrece una visión completa de la cultura, dividida en tres dimensiones: simbólica, social y económica. La política cultural debe equilibrar estas dimensiones sin ser dominada por la economía o desviarse hacia la resolución de problemas sociales para los cuales no está preparada.


A menudo, la estructura y asignación presupuestaria dificultan la implementación de una política cultural inclusiva, entendiéndose como política cultural el conjunto de prácticas con las que se gestiona la cultura en la sociedad. Por ejemplo, en muchos municipios, la mayor parte del presupuesto cultural se destina a instituciones y eventos de prestigio nacional, dejando una pequeña fracción para actividades socioculturales locales. Esto lleva a intentos de reformar las instituciones para adaptarlas a una visión más integral.


El político sagaz, comprende el valor de la cultura como un medio de integración comunitaria, pero a menudo lo ven solo como una oportunidad para ganar votos. Sin embargo, eventos culturales masivos no siempre se traducen en apoyo político. Un ejemplo ilustrativo fue la campaña electoral en la que un candidato organizó recitales masivos que resultaron en abucheos y pitidos cuando su nombre fue mencionado. Es que la segunda parte de la ecuación no funciona sin la primera: cultura ayudará a ganar elecciones si contribuye a que la gente viva mejor, en comunidad, con un sentido. 


Es importante destacar que la cultura no es estática, sino que evoluciona con el tiempo y se moldea por las experiencias y las interacciones de la comunidad. Por lo tanto, una política cultural efectiva debe ser flexible y adaptable, capaz de responder a las necesidades cambiantes de la sociedad.


En este sentido, la promoción de la diversidad cultural y el apoyo a las expresiones artísticas locales son aspectos clave para garantizar una política cultural inclusiva. Esto implica no solo proporcionar financiamiento adecuado, sino también crear espacios y oportunidades para que los artistas y las comunidades participen activamente en la creación y difusión de la cultura.


Asimismo, la educación juega un papel fundamental en la promoción de la cultura y el fomento del pensamiento crítico y la apreciación de las diferentes formas de expresión cultural. Considero de mucha relevancia el aporte de “la tanda extendida”, instaurada en 21 escuelas y liceos del Estado en 2012. Para 2020, el 75% de los planteles escolares contaban con la llamada “Jornada Escolar Extendida”.  Integrar la educación artística y cultural en el currículo escolar es esencial para cultivar una sociedad más consciente y receptiva a la diversidad cultural. Y ni hablar de la excelente labor que realiza el departamento Cultura Metro RD de la Oficina para el Reordenamiento del Transporte OPRET, bajo la dirección de Grismeiry Cerda, contribuyendo con la difusión del arte, cultura e historia dominicana.


Una política cultural efectiva debe buscar no solo promover el acceso a la cultura, sino también fortalecer el tejido social y fomentar un sentido de identidad y pertenencia en la comunidad. Solo así podremos aprovechar plenamente el potencial transformador de la cultura para construir sociedades más inclusivas, resilientes y vibrantes. 


“La cultura es un bien insustituible, un recurso económico, social y político de primera magnitud.” - UNESCO, en el Informe Mundial sobre la Cultura, 1998.


Inclusión
Piru Sáez
Mundo Andr´øino
Sculy Mejía
Lenguaje Corporal
Cool News
New Books
Actuar desde la intuicion
Adriana Torrón
A tu manera
bottom of page